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Estudios

Política fiscal, dinámicas territoriales y desarrollo rural en Centroamérica

A pesar de la mayor importancia que reviste la producción alimentaria y los nuevos marcos de política pública, vacíos y contradicciones inciden en situaciones de conflicto que erosionan las condiciones de inclusión, gobernanza y sustentabilidad en diversos territorios de la región. Esto plantea la necesidad de avanzar hacia políticas públicas que al mismo tiempo que atienden los tradicionales objetivos de superación de la pobreza, la desigualdad, la seguridad alimentaria, la diversificación productiva y la inserción en mercados dinámicos, también requieren de esfuerzos coherentes y coordinados para atender de manera simultánea, nuevos desafíos referidos a la gobernanza que ahora se ven exacerbados por el contexto del cambio climático.

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Desarrollo rural de Centroamérica en cifras: COSTA RICA

El desarrollo rural se entiende como un proceso de ampliación de las oportunidades de acceso a bienes y servicios, y como el fortalecimiento de las capacidades de decisión de las comunidades rurales —en particular, de aquellos sectores y estratos marginados y subordinados—. Se parte de la consideración de que el presupuesto público de cualquier nación constituye el rostro concreto de la voluntad política expresada en discursos, estrategias y planes de acción o planes de desarrollo; el análisis de dicho presupuesto permite entender si el desarrollo rural constituye una prioridad —o no— para los países. En el caso de Costa Rica, entre 2007 y 2013 el gasto público orientado al desarrollo rural fue, en promedio, de USD1,797.5 millones, lo que podría parecer una cantidad considerable; sin embargo, una lectura de la política fiscal revela que, en el esfuerzo por el desarrollo rural, hay una pérdida de prioridad fiscal.

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Desarrollo rural de Centroamérica en cifras: PANAMÁ

El desarrollo rural se entiende como un proceso de ampliación de las oportunidades de acceso a bienes y servicios, y como el fortalecimiento de las capacidades de decisión de las comunidades rurales —en particular, de aquellos sectores y estratos marginados y subordinados—. Se parte de la consideración de que el presupuesto público de cualquier nación constituye el rostro concreto de la voluntad política expresada en discursos, estrategias y planes de acción o planes de desarrollo; el análisis de dicho presupuesto permite entender si el desarrollo rural constituye una prioridad —o no— para los países. En el caso de Panamá, entre 2007 y 2013 el gasto público orientado al desarrollo rural fue, en promedio, de USD1,381.8 millones, lo que podría parecer una cantidad considerable; sin embargo, una revisión de la economía revela que, en el esfuerzo por el desarrollo rural, hay una leve pérdida de la prioridad macroeconómica.

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Bases para el desarrollo rural en Centroamérica

El desarrollo rural es un elemento indispensable del desarrollo de los países. En Centroamérica, las poblaciones rurales se enfrentan a condiciones de pobreza, desigualdad y exclusión. En la región, la actual política fiscal no da la talla para hacer frente a los desafíos de las zonas rurales y garantizar el bienestar de su población. El desarrollo rural también es una cuestión de poder. El Estado debe procurar intervenciones sistémicas, multidimensionales y multinivel en el ámbito rural. El desarrollo rural va más allá de la agricultura. El desarrollo rural centroamericano requiere que los Estados implementen políticas públicas en materia de fortalecimiento del sector rural; protección social, salud y educación; infraestructura rural; protección ambiental; y tejido social e identidad cultural. 

Para sentar las bases de la edificación del desarrollo rural, entre 2016 y 2025, los Estados de los países centroamericanos deberán invertir entre el 6.41 y el 9.79% de su PIB. El éxito de las intervenciones en desarrollo rural depende de la capacidad de los países de alcanzar acuerdos o pactos fiscales integrales.

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El Salvador: Incidencia de la política fiscal en la desigualdad y la pobreza

La pobreza y la desigualdad son problemáticas que afectan a la población centroamericana, especialmente la que reside en el área rural. La política fiscal es la herramienta principal con la que cuentan los Estados para reducir la desigualdad. La reducción de la desigualdad a su vez incide en la disminución de los niveles de pobreza. Para determinar la incidencia de la política fiscal en la reducción de la pobreza y la desigualdad en Centroamérica se utilizó la metodología de «Compromiso por la Equidad» (CEQ por sus siglas en inglés). En términos generales, las intervenciones fiscales (impuestos y transferencias directas) aumentan la pobreza en la región centroamericana. El incremento de la pobreza en los países centroamericanos se da cuando se transita del ingreso disponible al posfiscal; es decir, después del pago de los impuestos indirectos; esto se debe a la naturaleza regresiva de este tipo de impuestos. En El Salvador la política fiscal tiene una leve incidencia en la reducción de la desigualdad, a través del gasto público y no por los impuestos. Las erogaciones en educación y salud y las transferencias, son los elementos que tienen mayor incidencia en la reducción de la desigualdad. La política fiscal salvadoreña no es capaz de reducir la pobreza total, especialmente de aquellos que habitan en las zonas rurales del país.

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Honduras: Incidencia de la política fiscal en la desigualdad y pobreza

La pobreza y la desigualdad son problemáticas que afectan a la población centroamericana, especialmente la que reside en el área rural. La política fiscal es la herramienta principal con la que cuentan los Estados para reducir la desigualdad. La reducción de la desigualdad incide, a su vez, en la disminución de los niveles de pobreza. Para determinar la incidencia de la política fiscal en la reducción de la pobreza y la desigualdad en Centroamérica se utilizó la metodología de «Compromiso por la Equidad» (CEQ, por sus siglas en inglés). En términos generales, las intervenciones fiscales (impuestos y transferencias directas) aumentan la pobreza en la región centroamericana, en cuyos países el incremento de la pobreza se da cuando se transita del ingreso disponible al posfiscal; es decir, después del pago de los impuestos indirectos, lo cual obedece a la naturaleza regresiva de este tipo de tributos. En Honduras, la política fiscal tiene una leve incidencia en la reducción de la desigualdad a través del gasto público, no mediante los impuestos. Las erogaciones en educación y salud, así como las transferencias, constituyen los elementos que más inciden en la reducción de la desigualdad. La política fiscal hondureña aumenta la pobreza.

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Guatemala: Incidencia de la política fiscal en la desigualdad y la pobreza

La pobreza y la desigualdad son problemáticas que afectan a la población centroamericana, especialmente la que reside en el área rural. La política fiscal es la herramienta principal con la que cuentan los Estados para reducir la desigualdad. La reducción de la desigualdad incide, a su vez, en la disminución de los niveles de pobreza. Para determinar la incidencia de la política fiscal en la reducción de la pobreza y la desigualdad en Centroamérica se utilizó la metodología de «Compromiso por la Equidad» (CEQ, por sus siglas en inglés). En términos generales, las intervenciones fiscales (impuestos y transferencias directas) aumentan la pobreza en la región centroamericana, en cuyos países el incremento de la pobreza se da cuando se transita del ingreso disponible al posfiscal; es decir, después del pago de los impuestos indirectos, lo cual obedece a la naturaleza regresiva de este tipo de tributos. En Guatemala, la política fiscal tiene una leve incidencia en la reducción de la desigualdad a través del gasto público, no mediante los impuestos. Las erogaciones en educación y salud, así como las transferencias, constituyen los elementos que más inciden en la reducción de la desigualdad. La política fiscal guatemalteca aumenta la pobreza.

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Nicaragua: Incidencia de la política fiscal en la desigualdad y la pobreza

La pobreza y la desigualdad son problemáticas que afectan a la población centroamericana, especialmente la que reside en el área rural. La política fiscal es la herramienta principal con la que cuentan los Estados para reducir la desigualdad. La reducción de la desigualdad incide, a su vez, en la disminución de los niveles de pobreza. Para determinar la incidencia de la política fiscal en la reducción de la pobreza y la desigualdad en Centroamérica se utilizó la metodología de «Compromiso por la Equidad» (CEQ, por sus siglas en inglés). En términos generales, las intervenciones fiscales (impuestos y transferencias directas) aumentan la pobreza en la región centroamericana, en cuyos países el incremento de la pobreza se da cuando se transita del ingreso disponible al posfiscal; es decir, después del pago de los impuestos indirectos, lo cual obedece a la naturaleza regresiva de este tipo de tributos. En Nicaragua, la política fiscal tiene una leve incidencia en la reducción de la desigualdad a través del gasto público, no mediante los impuestos. Las erogaciones en educación y salud, así como las transferencias, constituyen los elementos que más inciden en la reducción de la desigualdad. La política fiscal nicaragüense aumenta la pobreza.

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Estudio: Desarrollo Rural de Centroamérica en Cifras: Nicaragua

El desarrollo rural se entiende como un proceso de ampliación de las oportunidades de acceso a bienes y servicios, y como el fortalecimiento de las capacidades de decisión de las comunidades rurales y, en particular, de aquellos sectores y estratos marginados y subordinados. Se parte de la consideración de que el presupuesto público de cualquier nación constituye el rostro concreto de la voluntad política expresada en discursos, estrategias y planes de acción o planes de desarrollo; el análisis de dicho presupuesto permite entender si el desarrollo rural constituye una prioridad —o no— para los países.

En el caso de Nicaragua, entre 2007 y 2012 el gasto público orientado al desarrollo rural fue, en promedio, de USD 542 millones, lo que podría parecer una cantidad considerable; sin embargo, una lectura de la política fiscal revela que, en el esfuerzo por el desarrollo rural, hay una pérdida de prioridad fiscal y macroeconómica.

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Estudio: Desarrollo Rural de Centroamérica en Cifras: Guatemala

El desarrollo rural se entiende como un proceso de ampliación de las oportunidades de acceso a bienes y servicios, y como el fortalecimiento de las capacidades de decisión de las comunidades rurales y, en particular, de aquellos sectores y estratos marginados y subordinados. Se parte de la consideración de que el presupuesto público de cualquier nación constituye el rostro concreto de la voluntad política expresada en discursos, estrategias y planes de acción o planes de desarrollo; el análisis de dicho presupuesto permite entender si el desarrollo rural constituye una prioridad —o no— para los países. 

En el caso de Guatemala, entre 2007 y 2012 el gasto público orientado al desarrollo rural fue, en promedio, de USD 2,017.35 millones, lo que podría parecer una cantidad considerable; sin embargo, una lectura de la política fiscal revela que, en el esfuerzo por el desarrollo rural, hay una pérdida de prioridad fiscal y macroeconómica.

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Estudio: Desarrollo Rural de Centroamérica en Cifras: El Salvador

Más allá de que no hay una definición generalizada de desarrollo rural, todas coinciden que no puede haber desarrollo rural al margen del desarrollo humano. En la actualidad, cerca de 20 millones de centroamericanos (más del 45 por ciento de la población total) habitan en territorios rurales. En comparación con los habitantes de las áreas urbanas, las poblaciones rurales continúan teniendo  menor acceso a los bienes y servicios básicos tales como la educación y la capacitación, la salud, el agua potable y el saneamiento ambiental, generando con ello amplias brechas de bienestar, empleo e ingresos. 

En El Salvador, en el período en estudio, el Gasto público en desarrollo rural (GPDR) fue, en promedio, de USD 1,119.62 millones, con una marcada tendencia al alza, ya que entre 2007 y 2012 el monto prácticamente se duplicó: de USD 764.6 millones, en el primero de los años, se pasó a USD 1,427 millones, en el último. 

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Estudio: Desarrollo Rural de Centroamérica en Cifras: Honduras

El Desarrollo rural se entiende como un proceso de ampliación de las oportunidades de acceso a bienes y servicios, y como el fortalecimiento de las capacidades de decisión de las comunidades rurales, y en particular, de aquellos sectores y estratos marginados bienes y subordinados. Partiendo del hecho de que el presupuesto público de cualquier nación constituye el rostro concreto de la voluntad política expresada en discursos, estrategias y planes de acción o planes de desarrollo, su análisis permite entender si el desarrollo rural constituye una prioridad —o no— para los países. En el caso de Honduras, entre 2007 y 2012 el gasto público orientado al desarrollo rural fue, en promedio, de US$ 1,298.9 millones, lo que podría parecer una cantidad considerable; sin embargo, una lectura de la política fiscal revela que, en el esfuerzo por el desarrollo rural, hay una pérdida de prioridad fiscal y macroeconómica.

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